Todavía hay escritores que pasan por América Latina —errantes pero no vagabundos, sin desarraigo, ni exilios; solo sujetos que abandonan lugares (sean o no los de origen)—, pero que conservan la voz de siempre. ¿Es Roberto Bolaño la atractiva rareza entre esos autores que aún pasan por Latinoamérica? ¿Es la excepción que sin ser mainstream se convierte en un éxito?

A) Definición en negativo

No son sedentarios, eso queda claro desde el inicio. Son errantes, se entiende, en al menos ambos sentidos del término; en eso también tendríamos que estar de acuerdo desde el inicio. Pero, hablando estrictamente y al pie de la letra, no son vagabundos, o en todo caso se trataría de un cierto tipo de vagabundos intermitentes, puesto que tienen entre sus costumbres conocidas la puntada de quedarse por temporadas (a veces largas) en ciertos sitios. Algunos hasta se dan tiempo para hacer amigos, adquirir escritorios y sillas y camas o, incluso, construir sus propias casas. Algunos, impelidos ...

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