En la época en qué más gente viaja de la Historia —y también en la que más viajeros se ven con ánimos de escribir sobre esos lugares— es importante volver a lo básico: eso es, saber qué es —y sobre todo, qué no es— una crónica de viajes. La periodista argentina Leila Guerriero, con toda su experiencia en este campo, nos ofrece una serie de claves para no olvidar que esta tarea, la de contar el mundo, no está al alcance de cualquiera.  

Se viaja.

Se viaja para ver las pirámides de Egipto. Para pasar diez días todo incluido en un resort del Caribe. Para comer, para ver aves y hongos, animales. Para tomar vinos y fotos de la naturaleza. Para bucear, para contemplar la Tierra desde la Luna. Se viaja para conocer las rutas del jamón y las góndolas venecianas, y los mejores museos y las peores catedrales. Se viaja para implementar algunos —o todos— los ritos del turista: diez días siete noches catorce países de Europa; veinte jornadas flotando en un crucero.

Se viaja para de...

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