Un astronauta en prácticas, una luna que no es la Luna y el desierto, imperio del déjà vu. La NASA ya no es lo que era, los recortes de presupuesto acabaron con los sueños del capitán Kirk. Este cuento de Rodrigo Fresán nos lleva a la inmensidad del desierto y a la soledad de una escafandra, donde un hombre piensa en su mujer, en su hijo y en la extensión infinita del espacio.

 

En el desierto hace mucho calor durante el día y, por las noches, la temperatura desciende desde alturas de vértigo —como ese Coyote traicionado una y otra vez por algún producto marca ACME en su eterna persecución sin fin de ese Correcaminos— para estrellarse entre rocas y arena.

Beep Beep.

El sonido dentro de su escafandra. Llamada desde la base. Jerga técnica y tan especializada y precisa pero, a la vez, tan absurda y tan fuera de tiempo y fuera de lugar.

Simulando que se está en otra parte.

La base.

Queriendo hacerle creer que no está en donde es...

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