El experimento se realizó con escolares de España y Alemania. Se les pidió que dibujaran la boda entre una cuchara y un tenedor. Todos los dibujos de la escuela española eran similares: a la cuchara la vistieron de novia y al tenedor, de novio. También los dibujos de la escuela alemana eran idénticos. Con una diferencia. En este caso, la novia era el tenedor y la cuchara, el novio. El experimento lo contó Álvaro García Meseguer en julio de 2007, en uno de los últimos cursos de verano que impartió.

Él fue uno de los pioneros en hablar de sexismo y lengua. Su libro ¿Es sexista la lengua española? fue publicado en 1994. Pero la especialidad de este profesor del Centro Superior de Investigaciones Científicas no fue, como podría imaginarse, la Filología, sino el hormigón armado. Meseguer era ingeniero y una de las referencias del movimiento feminista en los años ochenta.

Pero, ¿cómo se explica que en un país la cuchara fuera la novia y en el otro, el tenedor, y viceversa? En a...

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