Contra la obligación del rendimiento, contra la constricción del tiempo, contra la sensación de que nuestro cuerpo sobra. El filósofo francés David Le Breton esboza una idea deliciosa de cómo caminar puede ayudarnos a recuperar nuestra relación con los sentidos y el mundo. 

Umbral del camino
Cuando revivo dinámicamente el camino que «escalaba» la colina, estoy seguro de que el camino mismo tenía músculos, contramúsculos. En mi cuarto parisiense, el recuerdo de aquel sendero me sirve de ejercicio. Al escribir esta página me siento liberado del deber de dar un paseo; estoy seguro de que he salido de casa.
Gaston Bachelard, La poética del espacio
Caminar es una apertura al mundo. Restituye en el hombre el feliz sentimiento de su existencia. Lo sumerge en una forma activa de meditación que requiere una sensorialidad plena. A veces, uno vuelve de la caminata transformado, más inclinado a disfrutar del tiempo que a someterse a la urgencia que prevalece en nuestras existencias conte...

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