Todo empezó el 21 de agosto, cuando supimos que dos médicos americanos, miembros de una ONG que se habían infectado en Guinea Conakry, habían recibido un suero experimental (el Zmapp) y se habían curado. Envié un correo electrónico a los miembros de la red Africtivistes, que reúne a los blogueros y activistas africanos a favor de la democracia —de un 75 a un 80% de los usuarios africanos utilizan las redes sociales, y el 80% de ellos tiene menos de 35 años—. Lanzamos el hashtag de Twitter #GiveUsTheSerum («Dadnos el suero») para exigir que todos interpelásemos a nuestros dirigentes sobre la implantación de medidas de higiene y prevención contra el ébola y exigir que la Organización Mundial de la Salud nos diese acceso a ese suero.

Había gente a favor y gente en contra, pero lo esencial era salvar vidas. En esos momentos, el ébola ya había provocado mil muertos. El movimiento tuvo una vida intensa pero breve: 72 horas después, el suero ya había sido enviado a Sierra Leona des...

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