Existen territorios que, por sus características, siempre han sido objeto de deseo. Y la isla de Creta es uno de ellos. Muchas civilizaciones mediterráneas quisieron controlarla por su inmejorable posición geopolítica; en la actualidad, su historia y sus impresionantes playas llaman la atención de los viajeros. Es una isla con un encanto único, suficiente como para convencer al autor del artículo de convertirla en su segunda casa. 

 
Creta no tiene tren. Eso sí, resorts playeros no le faltan. De la misma manera que hay distintas formas de entender el mundo, también hay diferentes formas de viajar. No es lo mismo coger una mochila y subirte a un tren, que quedarte una semana en un resort con pulsera todo incluido. Los del primer grupo sólo tienen que estar dispuestos a adentrarse en el laberinto geológico que forman cordilleras, grandes altiplanos, montañas y valles, enfundarse unas zapatillas, alquilar un vehículo o coger un autobús y disfrutar con los cinco sentidos de la...

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